Una mañana tomé la decisión de
pedir cita para consultar a mi médico de cabecera sobre el problema que había
surgido en mí vida y que tan preocupado me empezaba a tener. Por aquellas
fechas yo creía vislumbrar, a pesar de mi falta de conocimiento médico, el
nombre de la enfermedad. Y un miedo atroz embargaba todo mi ser, no quería ni
pensar que a mí me pudiera ocurrir tal desgracia. Es más, era incapaz de
ponerle nombre en mi pensamiento.
Mientras aguardaba mi turno en el ambulatorio, recordé la primera vez que consulté en Internet sobre algunos de los síntomas que me había notado: letra pequeña, rigidez en el cuerpo, los brazos no se movían al caminar y dolor en los hombros. Todas las búsquedas en las diferentes páginas que visité daban un mismo resultado.
Repentinamente escuché mi nombre a través de la megafonía del ambulatorio, indicándome que me dirigiera al despacho 1. En él se encontraba mi médico de cabecera, al que nunca había visitado en mis 48 años. Tras la presentación de rigor, pude comprobar que el doctor era un hombre amable y cercano; al que tras contarle todas mis impresiones, no supo diagnosticarlas. Es más, me dijo que posiblemente tendría el principio de una pequeña depresión y que tomase tres veces al día unos comprimidos de Valium.
-Con seguridad, pasadas unas horas comenzará a sentirse mejor, pues el Valium contiene como principio activo el diazepam, que produce efectos tranquilizantes, sedantes y relajantes de la musculatura. Y deje de pensar en extrañas enfermedades como el Parkinson. Es usted muy joven para tener esa enfermedad.
Mientras aguardaba mi turno en el ambulatorio, recordé la primera vez que consulté en Internet sobre algunos de los síntomas que me había notado: letra pequeña, rigidez en el cuerpo, los brazos no se movían al caminar y dolor en los hombros. Todas las búsquedas en las diferentes páginas que visité daban un mismo resultado.
Repentinamente escuché mi nombre a través de la megafonía del ambulatorio, indicándome que me dirigiera al despacho 1. En él se encontraba mi médico de cabecera, al que nunca había visitado en mis 48 años. Tras la presentación de rigor, pude comprobar que el doctor era un hombre amable y cercano; al que tras contarle todas mis impresiones, no supo diagnosticarlas. Es más, me dijo que posiblemente tendría el principio de una pequeña depresión y que tomase tres veces al día unos comprimidos de Valium.
-Con seguridad, pasadas unas horas comenzará a sentirse mejor, pues el Valium contiene como principio activo el diazepam, que produce efectos tranquilizantes, sedantes y relajantes de la musculatura. Y deje de pensar en extrañas enfermedades como el Parkinson. Es usted muy joven para tener esa enfermedad.
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